Es importante reparar los daños, incluso los pequeños problemas, de manera oportuna. Los paneles de acero rayados deben imprimarse y pintarse para evitar la corrosión. Recuerde anotar si hubo una reparación y dónde se ubicó la reparación para que se pueda verificar en la próxima inspección. Además, elimine las cosas adyacentes al edificio que podrían causar arañazos nuevamente, como una rama de árbol cercana que se balancea con el viento. Cualquier agujero en la envolvente del edificio, ya sea que el edificio esté revestido con paneles de acero, ladrillo o madera, o cualquier otro material, debe rellenarse y sellarse. Las penetraciones comprometen la estanqueidad del edificio, así como su rendimiento térmico.
El agua, ya sea en su forma líquida familiar, su forma sólida como granizo, o en su forma de vapor, es la amenaza común para todos las edificaciones de todo tipo de construcción. Independientemente de la forma, es importante mantener la humedad fuera de las paredes y el techo. La humedad causa corrosión, crecimiento de moho y bacterias, debilitamiento y deformación de los materiales de la superficie y deterioro de la base.
La inspección y reparación contribuyen en gran medida a proteger la edificación contra la penetración de la lluvia. Cuando llueva, aproveche la oportunidad para inspeccionar si hay fugas desde el interior. Si encuentra alguno, rastree y selle la fuente exterior. Luego, asegúrese de que se permita la salida de cualquier humedad que haya entrado en las paredes o techos.
